Perdón y Liberación - Reflexión - Sem 03 - Perdonar no cambia el pasado, cambia mi forma de verlo.

  • author-image

    Martha Díez

  • blog-comment 0 comentario
  • created-date 28 Nov, 2025
blog-thumbnail

El perdón no se da porque alguien “lo merezca”, sino porque el alma necesita paz.

 No es un favor a los demás, sino un acto de respeto hacia uno mismo.

 

  • El perdón no va a borrar lo que viviste, lo va a reordenar:

     pone cada cosa en su lugar y nos devuelve la energía que estaba atrapada en el resentimiento.
     
  • Perdonar no significa que lo que pasó estuvo bien.

     Significa que ya no quiero seguir lastimándome con ello.
     Durante mucho tiempo creímos que perdonar era dar la razón,

     olvidar, o aceptar lo que no merecíamos.

     
  • Pero el perdón no tiene que ver con el otro,

     tiene que ver con cómo elijo vivir a partir de hoy.
     
  • El resentimiento es una cuerda invisible que nos ata al pasado.

     Cada vez que recordamos lo ocurrido con rabia o culpa,

     la cuerda se tensa y nos jala hacia atrás.

     
  • No podemos avanzar porque seguimos viendo lo mismo.
     Perdonar es soltar esa cuerda.

     
  • No porque el otro lo merezca,

     sino porque mi paz lo necesita.
     El perdón no siempre llega de golpe.

     
  • A veces se da en capas:

     una palabra, una comprensión,

     una noche en la que simplemente ya no duele tanto.

     Y aunque parezca pequeño, eso también es perdón.
     
  • Cuando me perdono a mí,

     le devuelvo a mi alma la ternura que olvidé tenerme.

     Y cuando perdono a otro,

     dejo de mantener una batalla que solo me agotaba.
     Perdonar no justifica, pero si me recuerda que soy más que mi herida.

     
  • Que debajo del dolor hay una vida que quiere seguir amando.
     Y lo hermoso del perdón es que no requiere que el otro cambie.

     Solo requiere que yo decida no seguir cargando su sombra dentro de mí.
     
  • El perdón pone lo vivido en su lugar y devuelve el espacio al presente.
     Cada vez que elijo no reaccionar igual,

     no contar la misma historia,

     no alimentar el enojo…

     estoy practicando el perdón.

 

  • Y así, poco a poco,

     la herida deja de doler,

     el pasado se vuelve maestro,

     y el corazón vuelve a ser casa.
  • “Perdonar no cambia lo que pasó.

     Cambia el modo en que me miro cuando lo recuerdo.”
     “Y en esa mirada nueva… comienza mi libertad.


author_photo
Martha Díez

0 comentario