Perdón y Liberación - Reflexión - Sem 04 - Agradecer también es liberar
La gratitud no niega el dolor, lo transforma.
Es mirar atrás sin peso y hacia adelante sin miedo.
- No se trata de forzar optimismo, sino de comprender que cada experiencia tuvo sentido.
(Te la escribo completa y profunda como las anteriores si quieres conservar este título).
Hay un momento en todo proceso de sanación
en el que ya no hay nada más que soltar,
solo agradecer.
- Agradecer es reconocer que ahora puedes ver tu historia sin pelearte con ella.
Que puedes reconocer que, incluso en lo que dolió,
hubo algo que te hizo crecer, despertar o comprenderte mejor.
- A veces creemos que la gratitud solo llega
cuando las cosas salen bien,
pero en realidad,
la gratitud más profunda nace
cuando somos capaces de decir:
- “Gracias también por esto que no entendí,
por esto que me sacudió,
por esto que me cambió.”
- Cuando agradeces no te conformas.
Te reconcilias con la Vida.
- Agradecer es dejar de exigirle a la vida que sea distinta
y empezar a verla como una aliada,
una maestra que todo el tiempo nos está mostrando
dónde aún falta amor,
dónde aún nos negamos a recibir,
dónde todavía nos duele confiar.
- Cuando agradeces, algo dentro de ti se reordena.
El pasado se acomoda,
el cuerpo se relaja,
la mente deja de hacer ruido.
- La gratitud abre espacio,
como si el alma dijera:
“Ya entendí, ya puedo soltar.”
Y lo más hermoso es que agradecer también libera.
- Porque no puedes agradecer algo que aún estás juzgando.
Y en el momento en que agradeces,
dejas de luchar con ello.
Le quitas la carga, el peso, la etiqueta de “malo” o “injusto”.
Solo queda lo que fue,
limpio, sin resistencia.
- Agradecer transforma lo vivido en fuerza.
Cada lágrima se vuelve sabiduría,
cada caída, humildad,
cada pérdida, espacio para lo nuevo.
- Mira hacia atrás un momento…
Piensa en todo lo que atravesaste este año.
Los comienzos, los cierres,
los aprendizajes y las pausas.
Todo eso eres tú.
Todo eso te trajo hasta aquí.
Respira profundo…
Y di en silencio:
- “Gracias por lo que fue.
Gracias por lo que aprendí.
Gracias porque hoy puedo ver con paz lo que antes dolía.”
- Permite que la gratitud te inunde el pecho como un sol suave.
Siente cómo el aire entra distinto,
más liviano, más libre.
- La gratitud no va a cambiar el pasado,
pero va a cambiar por completo la energía con la que entras al futuro.
Y desde ahí, desde ese corazón abierto y agradecido,
la Vida puede volver a florecer.
- “Agradezco lo vivido, bendigo lo aprendido, y confío en lo que
llega. Porque la gratitud es la forma más pura de decir: ‘Ya estoy en
paz.’
Martha Díez
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